SE05E02 – Pedro José, Torremejía

El último campo que hemos visitado en el #BellotaTour ha sido el Polideportivo Pedro José de Torremejía. Historias de otro fútbol recopiladas en este hilo, gracias a todo lo que allí nos contaron veteranos de este equipo. Adoramos estas batallitas muy de nuestros abuelos.

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Veréis. El actual Torremejía se fundó en 2016. Antes de eso el Torremejía competía un año, dejaba de competir dos, volvía, se iba….asi que un grupo de jóvenes decidieron dar continuidad al proyecto. Ellos sacaban un club adelante si el Ayuntamiento ponía hierba natural.

Y lo hicieron. Y ascendieron. En verano se trajeron cinco futbolistas canarios a través de una agencia de representación. El club ponía casa a través del Ayuntamiento, pero lo que no encontraron fue trabajo. A excepción de uno, el único que sigue.

Torremejía vive eminentemente de la agricultura y ganadería. Otra buena parte del empleo viene a través de una empresa de reciclaje. Torrepet. Cuentan con 2.100 habitantes. Un ilustre hijo predilecto es Pedro José. Si, nuestro querido Pedro José es de aquí.

Cuando Pedro José llegó al primer equipo del Extremadura, los jugadores del Torremejía llegaban a los partidos en camionetas tras vendimiar. Aún con todas, un año lograron el ascenso perdiendo solo dos partidos. Uno de ellos, tras una ingesta importante de alcohol.

El portero se pasó buena parte del partido de cuclillas apoyado en el palo de la portería. Había cervezas en el vestuario. Perdieron, lógicamente, pero ya tenían el ascenso conseguido. Los árbitros tambien eran grandes protagonistas de aquellas historias.

Antes de comenzar un partido, dos jugadores de equipos contrarios que se conocían, se saludaron efusivamente. Golpecitos en la espalda. Al girar la cabeza, el árbitro ve a dos tipos enganchados. Tarjeta roja a los dos. Ni siquiera explicándoselo rectificó.

La temporada del ascenso, el presidente del Torremejía celebró un gol fuera de casa mientras oía Carrusel en una pequeña radio. Un tipo se acercó, le puso una navaja en la espalda y le dijo “Como vuelvas a gritar te mato”. La radio salió disparada.

El partido se jugó durante varios minutos con una radio sobre el campo. Al acabar, cuando el árbitro estaba redactando el acta, oyó unos fuertes ruidos. Estaban golpeando con un pico la pared para tirarla abajo y entrar a por el árbitro.

Los clubes solían trucar las fichas, por lo que las alineaciones indebidas estaban al orden del día. Intercambiaban fotografías con el sello de la Federación para ello. Incluso los clubes tenían dicho sello. El descontrol era tal que ni los masajistas eran masajistas.

En un partido un jugador sufre una lesión grave. La pierna rota. Pero rota de verdad. El masajista al verlo, sale a socorrerlo. Y en lugar de socorrerlo solo le dice “Va José, levántate ya que te va a enseñar tarjeta”. Nada más hizo.

En un partido, un central del rival del Torremejía hace una fuerte entrada. Su segundo entrenador dice al entrenador “Joder! Otra vez lo van a expulsar como el domingo pasado”. El Torremejía reclamó alineación indebida. Y en efecto, era así.