S03E02 – La Caseta, Noja.

Sopla el viento del Cantábrico. Ni un solo coche por la carretera. Una gaviota se eleva aleteando tras un bar de carretera al oír unos pasos. Cerramos torretamóvil con la mirada clavada en la puerta. “¡Coño! No te vi! Pasa, esto es Noja”. Hilo del Noja.

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La entrada a Noja a través de una zona de chalets nos hizo presagiar lo que nos esperaba en el centro del pueblo: Otra zona de chalets. Conducimos por sus calles sin reparar en presencia humana durante el trayecto a La Caseta. Todo era muy apocalíptico, Carl.

Suena “It’s the end of the world as we know it” de REM por los altavoces de torretamóvil. Estamos en el paseo del Brusco. Precisamente, el nombre del primer club fundado en Noja: El Brusco Sport, que juega en un campo de fútbol en el sendero del Brusco. Paralelo a la playa.

Tras la desaparición del Brusco Sport en 1940 se realizan una serie de reformas en el campo. En ese momento, nace este terreno de juego: La Caseta. Un mito de Segunda B. Aquí juega el recién nacido Noja CF, que desaparece a los pocos años. Y el fútbol en Noja entra en pause.

Imaginamos como de tranquilo sería el pause vislumbrando la playa de Trengandín, casi 4 kilómetros de arena dorada donde Chris Martin podría grabar el videoclip de Yellow mientras Nolan hiciese lo propio con Dunkerque en la otra esquina. Pero el pause duró hasta 1963.

A escasos metros de esta playa está la casa de la Sociedad Deportiva Noja, nacida en 1963 impulsada por Baltasar Torres Maza, su presidente (No olvidemos su apellido). Un campo precioso donde jugaba al fútbol el equipo de un pueblo de 1.000 habitantes. Todos cabían en la tribuna.

El turismo llegó a Noja durante aquellos años, ávido de paz, armonía, tranquilidad, playas de gran tamaño y vida en el campo. Un paraíso natural que tuvo su boom en los 80, cuando Noja creció hasta su población actual….2.000 habitantes en invierno. 70.000 en verano.

Se trata del núcleo urbano de España con más segundas viviendas. Ese boom inmobiliario que inundó Noja de persianas bajadas y chanclas con calcetines trajo consigo inversión en el fútbol. Un dinero que llevó al Noja a Tercera División en 1987, su temporada de debut.

Desde 1992 fueron unos habituales del play-off. El primer play-off en 1993 fue un presagio de lo que les vendría encima los años posteriores: Solo empataron en La Caseta en la jornada de clausura frente al Bermeo. El resto, cinco derrotas. En 1994, cuatro derrotas.

El ascenso llega en 1998 de manera curiosa. La promoción se la lleva de calle el Basconia entrenado por Mendilibar de los Yeste, Luis Prieto, Garmendia o Aranzubia. Al quedar segundos tras ellos logran el ascenso automático a Segunda B por vez primera en su historia.

Su debut en la categoría supone la vuelta de Maza, su mítico delantero a la categoría. En 1988 bajó con el Laredo. En 1989 bajó con el Santoña. Y en 1999 baja con el Noja. Eso si, con un gol suyo en la última jornada en Lezama que no sirve para garantizar la salvación.

Tras el descenso, quedan campeones en 2000, 2001 y 2002. Al tercer año, un campo de La Caseta lleno ve como Maza pone el balón a Coca, que marca y manda a la lona al Sestao. Nuevo ascenso. Y nuevo descenso. Después, la locura: 9 años, 8 play-offs perdidos.

Porque en 2012 regresan a Segunda B. Y con Ángel Viadero como míster en este banquillo, logran un meritorio noveno puesto. La mejor temporada de su historia. Los ríos de gloria traen en el año de su 50 aniversario a un grupo inversor, con el representante Luisber a la cabeza.

Ya os podéis imaginar. Promesas de ascenso a Segunda, fichajes de relumbrón y Claudio Arzeno al frente. Todo para que el grupo inversor pagase solo una nómina y dejase el club a la deriva. Hasta 42 jugadores pasan por el equipo aquel infausto 2014 sin ver un duro.

El 26 de Enero de 2014 el Burgos visita un Noja con siete futbolistas de su primera plantilla. Al llegar, esta esquina del campo que veis aquí aparece totalmente inundada de agua. Solo esta esquina. Sospechoso, claro. Se intenta achicar, pero la afición lo recrimina.

Finalmente gracias a la presencia de los bomberos, se disputa el encuentro, que finaliza 0-3 para el Burgos. En el Noja juega Maza, el hijo de Jesús, su mítico delantero. Tras esa temporada el Noja desciende dos categorías arrastrado y acuciado por las deudas.

Hoy, todavía buscados por gobierno sobreviven como soldados de fortuna en Primera Regional. Y ojo, debían 600.000 euros. Y ya han pagado 400.000, en Primera Regional. Y volverán a Segunda B, aunque sea con el nieto de Jesús Maza en sus filas. Veréis.

Abandonamos el verde de La Caseta en medio de una calma total. El graznido de las gaviotas espanta grupos inversores y representantes. Así es Noja. El pueblo tranquilo.
Créditos: Gracias al Noja por la paz, a Michael Stipe por la música y a Arzeno por la dimisión.
The end.