S01E04 – Santa Ana, Tanos.

Un equipo que se llama Tropezón, que viste de amarillo y verde lima, y cuyo campo está relleno de fibra de coco. Fundado por un grupo de amigos que quedaban para organizar la fiesta del pueblo, Tanos se hizo un nombre en el mapa por el Trope. Va hilo.

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Mientras se construía el nuevo Malecón, la Gimnástica se vino a jugar a Santa Ana. Son enemigos íntimos. Esta es la casa del mítico Club Deportivo Tropezón de Tanos. Con cuatro temporadas en Segunda B en su haber, el simpático Trope era parada obligada del #SobaoTour.

Tanos es una localidad de 6.000 habitantes perteneciente al municipio de Torrelavega. En 1981 vivían aquí menos de la mitad y las ofertas de ocio eran pocas, lógicamente. Así que un grupo de jóvenes decide fundar una peña cultural, deportiva, recreativa y gastronómica.

A la peña la llaman “El Tropezón”, y deciden en 1983 adecentar una finca donde se celebraba la romería del pueblo para crear un equipo de fútbol en Segunda Regional. En la finca se celebraban, por cierto, las fiestas de Santa Ana. Porque Santa Ana es la patrona del pueblo.

En siete años, aquella peña de amigos se planta en Tercera División gracias a un trabajazo impresionante. Así que pensad en vuestra juventud y los años que perdisteis en discotecas hasta las 9 de la mañana entre alcohol y mujeres pudiendo ascender un club a Tercera.

Corría 1991 y Tanos ya no solo era conocida por ser la localidad del “Nureyev de Torrelavega”, un guardia de tráfico cuya peculiar forma de dirigir el tráfico le hicieron popular por toda Cantabria. Un espectáculo que hoy por hoy sería viral y tendría hasta gifs.

El Trope crecía cada año. Poco a poco. Superándose a si mismo. En 1995 se clasifican para la promoción de ascenso y quedan encuadrados con Hernani, Huesca y Calahorra. El Huesca llega a Tanos y pide las llaves del campo. “No tiene”, les contestan. “El campo es eso de ahí”. Esto:

En la última jornada se juegan el ascenso frente al Calahorra, que no se juega nada. La machada sería histórica….pero caen 7-0. Eran aquellas promociones de los 90 con maletines y promesas viajando por toda España. Los dos años posteriores vuelven a caer en promoción.

Hasta que en 1998 logran el ascenso en el prao de romería donde disputaban sus partidos tras empatar 1-1 con el Fraga. Concretamente aquí, a donde hemos ido también a pensar lo que tuvo que ser llegar a Segunda B en estas instalaciones.

Y no solo eso, sino que hasta que el 29 de Noviembre de 1998 se trasladan a las nuevas instalaciones inauguradas con un histórico derbi de la jornada 14 de Segunda B frente a la Gimnástica saldado con 0-0, compiten en Segunda B aquí. Aquí. Segunda B. 1998.

Era un prao. “El prao de Tanos”. Los banquillos estaban al descubierto y su cierre perimetral era una valla. No había grada. Hoy, una casa se ha hecho fuerte invadiendo el terreno del campo como Alemania a Polonia para instalar allí sus enseres.

El 24 de Septiembre de 1998 al Tropezón le toca en Copa el Lleida de Quique Álvarez, Milosevic, Escoda….y Tamudo. Si, Tamudo. El partido de ida finalizó 0-0….pero no se jugó en su viejo campo. Se jugó en El Malecón por la falta de luz artificial. Una pena. Volvamos a Santa Ana.

La temporada 98/99 en la que estrenan campo y categoría se salda con un descenso a Tercera. Desde entonces el club se convierte en un clásico de la zona noble del grupo cántabro de Tercera. En el 2000 vuelven a ascender al superar a Logroñés B, Fraga y Arenas en la promoción.

Su último ascenso data de 2013. Juegan eliminatoria de campeones. Tras una victoria por 1-0 en Tanos viajan a Algeciras confiados. Pero el Trope cae 4-0 en el Nuevo Mirador. En las siguientes rondas superan a Adarve y Alzira, culminando el ascenso.

Santa Ana tiene una característica curiosa. Es hierba artificial con un relleno distinto al habitual caucho. Aquí el relleno es fibra de coco, como veis en la foto. Se trata de una superficie más rápida y que no quema al caer en ella. Resbalas como en la hierba natural.

Es más, la mayoría de jugadores usan en este campo tacos de aluminio o bien mixtos. En algunas ocasiones, cuando cae mucho agua, el aspecto es totalmente similar al barro. Así que bancamos el barro artificial de Santa Ana, claro está.

Que sepamos, en toda España solo existe este campo y el de Colindres de este material que sale a la superficie cuando el campo se encharca. Un material que nos ha dejado los zapatos hechos unos zorros. Lo preferimos a volver al torretamóvil con 2.356 piedras de caucho en ellos.

La moraleja es que lo mejor para los tropezones es la fibra de coco.
Créditos: Agradecimientos a Desguaces Becerril por colarnos, al @cdtropezon por el allanamiento de morada y al Ayuntamiento de Tanos por mantener fiero y salvaje el viejo campo.
The end.