S01E02 – El Ansar, Cartes.

A escasos puntos del Naval en la Preferente cántabra se encuentra el Unión Club Cartes. La modestia por bandera. Una localidad de casi 6.000 habitantes en un ambiente bucólico donde los gorriones campan a sus anchas. Os cuento.

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Descendiendo por las nevadas cumbres cántabras llegamos a un mar de verdades praderas en el que destaca en un alto la Iglesia de Santa María. Una Iglesia curiosa, dado que allí existen representaciones eróticas y profanas. Y a sus pies, un campo de fútbol. Este, El Ansar.

La Iglesia data de 1203 y está situada en la localidad de Yermo, que pertenece al municipio de Cartes. Bien de Interés Cultural, es de estilo románico y en los detalles de sus canecillos están esas representaciones eróticas y profanas. ¡Censura!

En su construcción fue de vital importancia el cercano río Besaya, en cuya ribera se haya el histórico campo de El Ansar de Cartes, tambien llamado Pedro González Velarde “El Camplengo” en honor al mítico presidente del club y posterior directivo cuando su corazón flaqueaba.

Sus modestas instalaciones sirvieron durante años de campo para los juveniles de la Gimnástica. La vinculación con los de Torrelavega es tal que la presentación por todo lo alto del padre de los hermanos Engonga se realiza aquí. Se recaudaron 16.000 pesetas de por entonces.

En los inicios del U.C. Cartes, la caseta de vestuarios se encontraba en una casona del siglo XV situada en el pueblo. Para cambiarse, los futbolistas atravesaban el pueblo vestidos de corto llenando de barro el pavimento para sorpresa de los boquiabiertos vecinos.

Sin embargo, hasta 1921 no hubo fútbol federado en Cartes, fecha de fundación del actual Unión Club Cartes. El club dejó de competir tras la guerra civil, y volvió a la regional cántabra en 1945 de nuevo. Al fútbol solía ir un tipo riojano encorbatado llamado Ángel Soldevilla.

Ángel era el patriarca de una familia de empresarios y hombres de negocios en la que tambien destacaron José y Sebastián. Cerca de El Ansar poseían una fábrica de sacos que tuvo tanto éxito que en 1956 el Unión Club pasó a conocerse como Soldevilla Unión Club.

Eran años donde el mercado de los telares de los sacos combatían duramente frente al recién nacido mundo del plástico. En 1970 dado que el único usuario de sacos era el hombre del saco, decidieron dejar de patrocinar al club y crear una fábrica de producción energética.

En 1988, con el club en Regional Preferente fallece Pedro “El Camplengo”. Había sido presidente desde 1930 a 1988. Casi 60 años de trabajo y sacrificio por el fútbol modesto, y en especial dedicados a conservar este templo del fútbol cántabro.

Una de las obras cruciales en sus años en la directiva fue la instalación de una arqueta en el río para recoger el agua del Besaya y utilizarla para regar el campo. Hoy en día ardería Troya.

Para entoces, los Soldevilla ya habían fundado otra nueva empresa, General Fosforera, que llegó a ser la primera productora nacional de cerillas. El rojo de su logotipo es el rojo de los colores del Unión Club. La obra póstuma de Pedro González Velarde.

Descalzamos nuestras botas especiales para el barro que otrora pisaron Pachín o Chili. Abandonamos El Ansar dejando el fluir del Besaya a nuestras espaldas. Créditos: Agradecimientos a @alvarosaiz2y todos los directivos del @UnionClubCartes por su café y amabilidad. The end.