SE01E01 – Camp d’Esports, Lleida.

En estas estrechas calles rodeadas de árboles bajo los cuales nos resguardamos de un sol de justicia se encuentra un estadio de play-off.

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Estamos en Lleida. La casa del Unió Esporti….perdón, Lleida Esportiu. Tampoco se esmeraron mucho en cambiarlo en el estadio.

Imponentes torretas quijotescas nos reciben en un cielo blau ilerdense.

Del Camp d’esports siempre me llamó la atención sus vomitorios tamaño Gigante verde. La estructura del estadio es simple, mucho.

Anexo al Camp d’esports nos encontramos un campo de entrenamiento con su riego bien enfocado al parking. Lavado gratis.

A tenor de las pruebas podemos constatar que en Lleida van un poco por libres. Resultados empíricos. Fuck the police.

Rompamos las cámaras. Fuck the LFP.

¿Entradas caras?. Quejémonos de manera elegante. Precios abusivos. Fuck the directiva.

Accedemos al estadio. Aquí se denota la categoría. Acceso sencillo y sin muros que saltar. Un lujo. Las gradas impolutas.

El Camp d’esports sufrió una remodelación completa en 1993. Entonces el equipo estaba en Primera. Recordemos aquellas lonas históricas.

Estas torretas vieron a Txema repartiendo, Rubio organizando, Palau pasando y Andersen marcando. Eran otros tiempos. De Ravnic a Busquets.

El césped (más bien el terreno) sobre el que cayó el Real Madrid de Floro en aquella mítica tarde del “Con el pito les ganamos”.

Un césped renovado recientemente en su totalidad que es una auténtica alfombra. De lo mejor que he visto jamás. Espectacular.

La tribuna que pudo haber sido de Segunda el año pasado si no llega a aparecer un filial por el camino ilerdense. ¿Quién si no?

Las redes están recogidas. El fútbol está parado a orillas del Segre a la espera de comenzar en el Grupo Tumaca un nuevo año.

Y en esta portería, exactamente aquí es donde Parés y Andersen marcaron los dos goles de la victoria frente al Real Madrid.

Abandonamos el campo. Mi detalle favorito es el haber conservado la fachada principal del viejo Camp d’esports. Ladrillo puro. Una gozada.

Next station. Finalizamos visita entre las sombras de Segunda B, donde aparece la figura del aficionado de toda la vida. Lleida es azul.